Entrevista al Secretario General de
la Secretaría Nacional de Drogas

Hace días que venimos postergando, por diversos motivos, la entrevista que en la sede de la Secretaría Nacional de Drogas en el Edificio Libertad, mantuviéramos con su Secretario General Lic. Milton Romani. El tema - permanente y que, por su complejidad, permanecerá en el tiempo- ha estado, desde que asumió el actual gobierno en el centro de atención del mismo a través de la Junta Nacional, de la Dirección Nacional de Lucha contra el Narcotráfico y en la agenda y preocupaciones de las más diversas instituciones, organizaciones y personas.

Las grandes coordenadas
de la actual estrategia.


En el cordial diálogo mantenido con Romani, los temas introductorios a los problemas de fondo fueron variados y en ellos no estuvieron ausentes, las vivencias y experiencias recogidas en el ejercicio de nuestras respectivas profesiones en diversos ámbitos socio-educativos.
Con respecto a la nueva estrategia de nuestro gobierno, el Lic. Romani nos señaló: en primer lugar el reconocimiento que se ha hecho de este tema como un problema que se incorporó en la agenda política enfocándolo ínter-institucionalmente a través del compromiso, las iniciativas y las acciones de los 9 Ministerios que a través de sus Subsecretarios integran la Junta, además de la coordinación con otros organismos públicos, instituciones privadas y personas; la segunda clave es el funcionamiento en Red y el enfoque socio-sanitario en materia de atención y en tercer lugar el trabajo integral ya que el problema droga es un problema complejo que no se puede abordar desde una sola perspectiva sino desde una visión de la multidimensionalidad que tiene el mismo.
No olvides que va desde un problema de relaciones exteriores hasta un problema de comunicación en lo interno, imprescindible para sensibilizar a la población en su conjunto en dos direcciones: que el problema existe y que lo podemos superar si lo sabemos abordar entre todos.
Es en definitiva un problema de sensibilidad en el que todos (desde las Intendencias hasta los centros barriales y comunales, desde la educación hasta los docentes individualmente, desde la familia como grupo social hasta cada uno de sus integrantes, actuando juntos y en forma coordinada, podremos decir que se ha logrado una real Política Nacional de Drogas como Política del Estado Uruguayo que somos todos.

Un problema multicausal


Como te decía la complejidad del tema surge de la multicausalidad del mismo. Es un tema cultural, socio-sanitario, que tiene implicancias jurídicas y en el cual el centro de atención, el sujeto principal son los hombres y mujeres en contexto y no las sustancias.
Por eso hablamos e insistimos en la necesidad de colectivizar información, de reafirmar el apoyo mutuo y el principio de solidaridad, fortaleciendo las redes sociales en todo el país y, paralelamente, asumiendo el Estado sus cometidos esenciales e irrenunciables.

No basta con hablar del problema,
es necesario comprometerse en la acción


Sí, claro que coincidimos con esa visión de que muchos actores que, por su rol en la sociedad, deberían trascender el plano teórico de hablar y simplemente alarmarse frente al tema que estamos tratando, para insertarse realmente en una acción comprometida con aquel anunciado de que el problema de la droga es un "compromiso y responsabilidad de todos"·.
Pero debemos decir también que, a través de las redes sociales se van multiplicando los agentes decididos a "ir poniendo bloques" en la construcción y reafirmación de ejes y programas fundamentales de acción, así como multiplicando los diálogos que impulsen la participación conciente en la prevención de esta especie de pandemia que está afectando las relaciones sociales y familiares, con connotaciones incluso en el ámbito delictivo y de la criminalidad. Es en este sentido que se está capacitando permanentemente a trabajadores de la salud que trabajan en el primer nivel y a los educadores que desde sus lugares de trabajo pueden hacer mucho trazando planes de acción con los estudiantes de educación media y superior.
Privilegiando el primer nivel de atención, promoviendo hábitos saludables y reafirmando la estrategia política contra la exclusión social, procuramos el rescate de los sectores sociales más vulnerables para que sus integrantes tengan la oportunidad de acceder a una igualdad de oportunidades que les permita ser verdaderos sujetos de derechos y estar en mejores condiciones existenciales para sentirse ciudadanos libres y autónomos.

La emergencia de la pasta base


El tema que planteas también es real y por ello, centro de nuestras preocupaciones. La realidad socio-económica y cultural y una realidad educativa de la que hablábamos y que, como decías, no ha podido aún superar las secuelas de planes de períodos pasados que no se adecuan a los códigos de las generaciones presentes, son sin duda factores coadyuvantes en el uso, abuso y adicciones tanto de drogas legales como ilegales.
Y con respecto a la pasta base, claro que está determinando una situación de emergencia por sus graves consecuencias a nivel individual, grupal y social. Es por eso que se han adoptado las acciones anunciadas por el Presidente al asumir su cargo en marzo del 2005: "Lucha frontal contra el narcotráfico, procurando disminuir sustancialmente el consumo de la pasta base y demás drogas mediante una acción interinstitucional multimodal, junto a las más diversas organizaciones involucradas, desde la educación al tratamiento de las adicciones" y como dijo Jorge Vázquez, Presidente de la JND, "combatiendo el consumo allí donde se genera el problema, en el lugar donde se hace el contacto entre la oferta y la demanda" con el objetivo de disminuir el daño, disminuir la oferta y disminuir la demanda de las drogas.

Con esta primera nota, procuramos sólo una introducción al tema. El espacio limitado lo impone. De lo dialogado con el Lic. Milton Romani es mucho lo que queda para comunicar. Porque consideramos que comunicar y comunicar bien sobre este tema, es también un deber, como pensamos que es un deber no estigmatizar al consumidor, no excluirlo ni de la comunidad, ni del encare del problema, ni del tratamiento que merece como sujeto de derecho. Él - como la sociedad - es víctima, víctima de los narcotraficantes que con sus códigos criminales, construyen con la droga sus centros de poder.


Prof. Elbio D. Álvarez Aguilar.

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