Santa Lucía, 30 de octubre de 2006
REFLEXIONES SOBRE ACCIDENTALIDAD


Por Ramón Legnani


Es sabido, que los países del Río de la Plata, tenemos proporcionalmente seis veces más accidentes de tránsito, que los países de mayor desarrollo tecnológico.
Países que como Alemania, ella sola tiene más automóviles circulando en sus calles y rutas que en toda América Latina y el Caribe sumados, tiene mucha menor cantidad de accidentes que en estas regiones.
Según algunas definiciones, el subdesarrollo se caracteriza por la incompetencia para el manejo adecuado de tecnología.
A todos nos interesa se lleven a cabo las investigaciones necesarias en cada accidente, para corregir omisiones, conductas peligrosas y escenarios de riesgo.
Si queremos descender la accidentalidad (frecuencia de accidentes en las distintas áreas de la actividad humana) tenemos que profundizar en el estudio de sus causas.
No es un tema banal, pues la mortalidad por accidentes, ocupa los primeros lugares en causas de muerte y morbilidad en gente joven.
El accidente es por definición, la interrupción brusca de la sucesión lógica de los hechos, que ocurre sin existir la voluntad de ocasionar daño.
La prevención de accidentes y todas las normas de seguridad que se han ido generando a partir de su estudio, se basan en la premisa de que “el accidente es previsible”. No responde a una sola causa: es multifactorial. Se puede esquematizar diciendo que es consecuencia de una conducta peligrosa en un escenario de riesgo. No es lo mismo correr a 140 Kms por hora en una ruta de diseño moderno, con cerramientos laterales que impiden el acceso de animales, a hacerlo en un país del tercer mundo, en rutas inadecuadas en las que se atraviesan animales sueltos.
Correr a 140 Kms es una conducta peligrosa, pero las condiciones de la ruta y la presencia de animales sueltos, forman parte del escenario de riesgo.
Estudiados los distintos factores que accionaron por presencia o por omisión, favoreciendo que se produjese un accidente, se puede obtener el conocimiento necesario para evitar su reiteración.
El accidente puede ser sin lesiones o con lesiones, incluso muerte.
El trapecista que da su salto mortal confiado en que sus manos se atraparán con las del compañero, si falla, pueden ambos estar confiados en la protección que brindará la red de seguridad.
Si ocurrió el accidente: por falla humana del acompañante y si fue con lesiones, porque la red de seguridad no estaba adecuadamente colocada, no puede decirse que haya un solo causante del accidente, ni de las lesiones.
Por todo ello llama la atención, que en el “caso de Young”, donde una locomotora detenida, con el motor apagado, con personal en su cabina de mando, haya podido arrollar gente y haya un solo culpable.
Y llama aún más la atención que se haya denegado por parte de la Jueza actuante, la solicitud de la Fiscal para la realización de un peritaje técnico por parte de Accidentología, de la Facultad de Ingeniería (La República, miércoles 4 de octubre, página 12),
¿Cuál es la razón para negarse a saber?.
Todos los uruguayos tenemos derecho a saber porque queremos vivir en una sociedad más segura.
Queremos saber si la próxima vez que un conductor de Televisión convoque a una manifestación de solidaridad que pueda reunir miles de participantes, ese conductor se aseguró que se tomaron todas las previsiones de seguridad, para que familiares, vecinos y conocidos, los uruguayos todos, puedan concurrir con tranquilidad. Hay responsabilidad en quien convoca sin previa consulta a quienes se encargarán de la seguridad a fin de analizar los riesgos que puedan existir en el escenario en consideración y cómo pueden actuar en caso de que hayan quienes adopten conducta peligrosa.
Quién eligió el lugar donde se iba a realizar la demostración?. Cuál fue el criterio para elegir la Estación de Young?. Se consideró si las vías tienen o no tienen pendiente, la que facilita el desplazamiento de la máquina pero que torna más dificultoso detenerla?
Quién era responsable de qué personas y cuántas, podían estar delante de la máquina?. Esta podía desplazarse sin riesgo, si las personas que se encontraban en las vías, eran pocas, jóvenes y con reflejos adecuados. Si la vigilancia para el acceso a las vías hubiera sido eficiente, por más que la máquina se hubiese desplazado difícilmente hubiera podido ocasionar muertes.
Las autoridades de AFE, dispusieron una investigación interna.
Es importante se publiquen sus conclusiones así como las consideraciones que se tuvieron en cuenta para dictar sentencia.
Si queremos disminuir la mortalidad por accidentes, debemos incorporar al acervo cultural de los uruguayos las precauciones de seguridad necesarias, para evitar que un acto solidario, una fiesta, un disfrute de la vida, se pueda convertir en una tragedia. Y para ello es fundamental que aumentemos nuestros conocimientos sobre los factores que desembocaron en que ocurriese un accidente con lesión.

___________________________________________________________________