Escribe Dr. Enrique Soto Durán
Reforma de la salud: La prolongada crisis de la IAMC
Es indiscutible la incidencia que en materia sanitaria ha tenido a lo largo del siglo pasado el sistema mutual. Más de la mitad de la población ha encontrado cobertura sanitaria en el sector de las Instituciones de asistencia médica colectiva a lo largo de varias décadas. Sin embargo, desde hace varios años dicho sector se encuentra sumido en una profunda crisis que ha medida que pasa el tiempo parece profundizarse con los impactos que la misma genera en los niveles de
atención sanitaria, inseguridad y afectación de las fuentes laborales.
En la reciente encuesta publicada por el Sindicato Médico del Uruguay, el 45,3 % de la población valora la atención de la salud como buena o muy buena, el 39,1% como regular y el 13,1 como mala o muy mala. Con diferentes matices, más de la mitad de la población manifiesta reparos en la atención de la salud. Si bien no contamos con cifras que nos permitan trazar una evolutividad de
estos datos a lo largo de los años, y sin desconocer que dichos porcentajes no discriminan al sector público del privado, es común percibir una valoración más crítica coincidente con un incremento en la inestabilidad del mutualismo.
Con frecuencia se hace referencia a las causas de las crisis del sector mutual con absoluta ligereza, en donde no están ajenos los intereses políticos y corporativos de todo tipo, así como la demagogia, la incapacidad y el desconocimiento, que en última instancia terminan impidiendo una correcta evaluación de la situación para encontrar una salida adecuada.
Si quisiéramos enumerar algunas de las causas que más inciden en esta crisis podríamos decir:
a) Políticas sanitarias. En Uruguay ha predominado un caos conceptual hacia donde dirigir las políticas de salud. La administración de las sucesivas crisis, aparentemente, fue restando posibilidades a la planificación estratégica en materia sanitaria.
b) Factores demográficos. El envejecimiento de la población incide directamente en los sistemas de salud, amenazando el equilibrio y la sustentabilidad de los mismos. La publicación del reciente informe HealthCast 2020, especifica una afectación de la mayoría de los sistemas de salud en donde los factores demográficos y los costos que los mismos implican amenazan la estabilidad de los sistemas sanitarios. Al envejecimiento natural de la población se han sumado otros factores que contribuyeron a profundizar el cambio de la estructura etaria de las IAMC incrementando sus costos.
c) Crisis social. Selección adversa. Los altos índices de desocupación y las posibilidades económicas de la población (especialmente de la clase media) han repercutido en la accesibilidad y continuidad en el sistema. Esta situación ha contribuido a elevar el promedio de edad como clara señal de que, ante una situación de crisis, la sociedad optó por mantener la cobertura sanitaria en las personas más edad.
d) Mala gestión. Bajo el concepto de mala gestión es posible reunir varios factores que van desde la escasa profesionalización y la incapacidad, hasta los cuestionamientos de la transparencia en el ejercicio de la conducción. Indudablemente la situación es heterogénea, cabe reconocer el esfuerzo realizado por algunas Instituciones en mejorar la calidad de su gestión.
e) Políticas hacia el sector mutual. En la década de los noventa fue posible percibir el predominio en el gobierno de la época, de determinadas corrientes que proponían la sustitución del sistema mutual por el de seguros privados, orientando sus principales acciones en tal dirección.
f) Control de precios y calidad en insumos, tecnología y medicamentos. Han sido insuficientes o no han existido los controles que permitieran una disponibilidad de los insumos, tecnología y medicamentos en relación a una decuada planificación sanitaria.
g) Endeudamiento. Son varias las razones que han desencadenado un fuerte endeudamiento con el sector financiero. Muchas de esas causas son las mismas que han precipitado la crisis del mutualismo, en una especie de círculo vicioso en donde serán necesarias acciones de tipo político para su solución. También es necesario tener en cuenta los endeudamientos con el sector comercial y con los trabajadores, que en diferentes medidas fue posible negociarlos, pero subsiste la amenaza de nuevos endeudamientos que ahondarían cíclicamente la crisis al no percibirse una solución estructural en el corto plazo.
h) Impacto del año 2002. Durante la crisis financiera que vivió el país en el año 2002, gran parte de los costos generados en el sector mutual no fueron trasladados, profundizando aún más la inestabilidad, y colapso de varias Instituciones.
i) Escasos controles del MSP. Si bien el MSP cuenta con la potestad y los instrumentos jurídicos para realizar los controles necesarios que permitan evaluar la conducción y el desarrollo de las Instituciones, las mismas no siempre fueron cumplidas, actuando el MSP en la fase final cuando los hechos fueron irreversibles.
j) Intereses corporativos. Existen diferentes formas de acción corporativa que pueden afectar directamente la viabilidad de las Instituciones. La defensa de los intereses particulares de sectores de funcionarios (profesionales o no) realizados en forma descontextualizada ha incrementado la crisis de varias Instituciones.
Es posible que existan otras causas que motiven la crisis del sector mutual. También es probable que las causas incidan de forma diferente según las distintas Instituciones. En última instancia
debemos asumir que los motivos son variados, y no son uniformes para todo el sistema. Pero es necesario contar con una información adecuada, debidamente procesada, y planificar soluciones que de una vez por todas salgan del plano de las consignas e improvisaciones.
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