FIN DE AÑO,
Una oportunidad más para disfrutar u otra ocasión para deprimirse.

Lic. Psic. SUSANA ACQUARONE
susanaacq@adinet.com.uy 099 145 300

Las fiestas de fin de año, lejos de ser un momento idílico de celebración, suponen muchas veces un momento cargado de tensiones y evaluaciones de año que no siempre conforman. Algunos de los problemas más comunes que se nos plantea es el tema de con quién pasarlas y el cómo queremos pasarlas. Sobrellevar la situación de tener familiares en el exterior, familias divididas por diversos motivos, compartir la gente que queremos con nosotros en virtud de otros compromisos, el no contar con alguna persona muy querida, el alejamiento de otros lazos afectivos, etc. Otras veces existen otras limitaciones de índole económico o problemas de salud. Pero los hay quienes saben sobrellevar estas dificultades y "hacer la vista a un lado" y los que "ahondan hasta ahogarse" en la nostalgia o el enojo.

 

Algunas actitudes o habilidades psicológicas pueden ayudar al momento de dirimir muchas de estas cuestiones. Evitar por ej. las evaluaciones catastróficas, tendientes a "filtrar" sólo lo negativo olvidando con cuanto de positivo contamos! Sacarse las ganas, quebrar viejos códigos, y hacer un poco lo que uno realmente quiere hacer". Ir adaptándose sanamente a los cambios y no perder oportunidad para practicar el pensar nuevas alternativas. No apegarse al pasado. Recordar que "hoy somos el pasado del mañana".

Constituye este un momento oportuno para acercarse a los demás; expresar nuestros sentimientos y hasta transgredir un poco la cotidianidad de lo implícitamente "no permitido" y animarse a más. Y ante las desavenencias, tomémonos "un tiempo para pensar y dejar pensar"; por qué apurarse por arreglar". Poner límites si se hace necesario, nos reafirma nuestra valía y al menos nos hace sentir bien con nosotros mismos, si no es posible confraternizar con el otro. Muchos vínculos se fortalecen cuando se equilibran las "fuerzas" y no nos tomamos las cosas como de vida o muerte, cuando hacemos sentir nuestra falta, sin manipular, simplemente manteniendo un punto de vista que hemos más que razonado.

Cierto que hay muchas cosas que anhelamos profundamente y no se concretan; pero, no olvidemos cuantas otras sí poseemos y desaprovechamos tanto el tiempo como de los recursos que sí disponemos. Tengamos una actitud más firme, tomándonos en serio la empresa de educarnos a nosotros mismos mejor y hacernos responsables del propio bienestar.

No existe lo ideal y si lo existiera sería tan efímero que dejaría de serlo. Pero existe lo bueno y tantas veces dejamos de verlo simplemente porque no estamos completamente satisfechos con nuestras vidas. Pero la vida es así. Quien dijo que esto era el paraíso? Nadie.
Algunas veces en la clínica he tratado el tema del "sentido de la vida" y he concluido con mi gente: "el sentido de la vida es precisamente vivirla". Aprender a vivir. Es que hay mucha gente que no sabe vivir bien. Y en primer lugar implica de lleno la aceptación de un monto considerable de frustración y esfuerzo. Y en segundo, que también existen un montón de momentos buenos y muy buenos que tantísimas veces no vemos porque tercamente, cual niños obstinados las cosas no son como las queremos. No se puede, punto! "Todo, no se puede". Es así, ¿cómo vamos a luchar contra lo dado en la naturaleza? Ignorante omnipotencia la del hombre!! Aceptémoslo y vivamos con entusiasmo cuando se da la ocasión. Miremos para el costado y valoremos lo que sí poseemos y hasta de lo negativo que por suerte no nos toca padecer. Y si cosas malas y muy malas pasan, al menos con dignidad démonos un momentito de paz. Busquemos minuciosa y lentamente una salida, un camino.

Cuando no sabemos que hacer o no podemos torcer el rumbo de los acontecimientos; intentemos cultivar la calma. Eso siempre es bueno. Es un gran "estabilizador del humor" que ayuda a resolver mejor los problemas o al menos a no agravarlos.

Es bueno asimismo, aprovechar las "malas" para "auto-conocernos" más y mejor. Pero en vez de "descargarnos con ganas de llorar" y nada más, o manteniendo el despreciable hábito de culpabilizarse; dejemos de repetir conductas tan improductivas e intentemos practicar otras como por ejemplo cortar la angustia, stop!, pongámonos límites a nosotros mismos, tracémonos metas, conformémonos con algo, razonemos, y busquemos alternativas de solución a lo que nos sucede si de eso se trata. Muchos de Uds., lectores, podrán decir que toda esta practicidad es infundada, inmediatista o imposible. Pero no!, es una actitud más serena de tomarse la vida. Ser práctico en esta vida termina siendo una sofisticada habilidad que conviene justamente practicar.

Un paciente me dijo una vez que su pareja le decía que éste "no veía soluciones ante los problemas, sino problemas ante las soluciones", cuánta gente hace eso! Otros se "calientan" por cosas banales todo el tiempo. Otros se pasan luchando silenciosamente contra los propios seres que quieren o contra las reglas naturales de la vida; a otros se les pasa la vida soñando porque no encuentran el plan perfecto y olvidan que las cosas se construyen y modifican paso a paso. Dejémonos de todas esas cosas. Dediquémonos un tiempito a repensarnos en vez de echarle toda la culpa a la vida o al prójimo y cambiemos!

Ahora bien, no soy amiga de las utopías! Querer no es poder! Y todos mal o bien estamos más condicionados o determinados de lo que creemos; sólo que, al menos un pedazo de la historia depende de uno.

Y si nada de esto podemos hacer y estamos atrapados en una "burbuja" de nuestra propia historia, de una forma de ser, de una forma de vivir, de un trastorno..., de otros que nos manipulan y presionan, de una realidad; entonces, siempre podemos acudir a un profesional de la salud, porque si bien estas ciencias no son la panacea, sí están suficientemente desarrolladas como para poder ayudar y como dice el refrán "el que busca encuentra".

Esto es una filosofía de vida, un poco personal y otro poco compartida con otros colegas y amigos.
También constituyen simples pero costosas herramientas o habilidades psicológicas de aprender a "ser felices" pese a todo y a todos.

Y si hicimos o intentamos algo de todo esto, día a día para el 2007, ya está! Vamos en la senda correcta, estamos al día con nosotros mismos; lo demás, ya no va por cuenta propia. Y nadie dijo que no vale llorar a veces!!!
Fin de año, Brindemos ¡!!

 

________________________________________________________________